2 Giugno giornata internazionale dei lavoratori del sesso

El Colectivo Hetaira denuncia la vulneración de derechos fundamentales
en el Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales

Esta fecha conmemora el encierro en Lyon en 1975 de un grupo de prostitutas que
protestaron así contra el hostigamiento policial al que eran sometidas en el desempeño de
su trabajo


El Colectivo Hetaira dedica el 2 de junio, Día Internacional de las Trabajadoras del Sexo, a
recordar a los poderes públicos la vulneración sistemática de derechos fundamentales hacia
las trabajadoras del sexo. A esto se suma el acoso y la criminalización fruto de la aplicación de
la Ley Mordaza.
Ante un colectivo tan vulnerable como es el de las trabajadoras del sexo, al gobierno solo se le
ha ocurrido criminalizar su trabajo multando a las prostitutas y a sus clientes, dejándolas aún
más desprotegidas. Cuando entró en vigor la Ley de Seguridad Ciudadana, Delegación de
Gobierno anunció que no multaría a las mujeres. Sin embargo, la realidad es que el número de
multas a prostitutas y clientes crece día a día. Esta medida empeora sus condiciones de
trabajo, ya de por sí difíciles.
Denunciamos que la Ley de Seguridad Ciudadana es una manera encubierta de regular la
prostitución en el espacio público a través de la criminalización de las trabajadoras del sexo. El
verdadero objetivo de su aplicación es expulsar a las mujeres de la calle sin ofrecer
negociación ni alternativa. Con el hostigamiento policial en el Polígono de Villaverde se
condena a las mujeres a trabajar en lugares más inseguros o en locales donde carecen de
derechos.
El Ayuntamiento de Madrid debe comprometerse en la defensa de los Derechos Humanos de
las trabajadoras del sexo. Es necesaria la negociación de espacios entre todos los actores
implicados, en un momento en que la Ley de Seguridad Ciudadana vulnera derechos
fundamentales y ahoga a quienes allí están trabajando. Es prioritario conseguir un espacio
seguro donde puedan trabajar sin molestar ni ser molestadas.
A nivel local, los Ayuntamientos han promovido la criminalización del trabajo sexual mediante
ordenanzas municipales. Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares mantiene en
vigor una normativa que multa a las trabajadoras del sexo y a sus clientes, sin querer recibir a
las afectadas, ni ahora (con el gobierno del PSOE), ni antes (con un